Rolex y el arte de la joyería

LA MARCA SUIZA CUENTA CON SU PROPIO DEPARTAMENTO DE GEMOLOGÍA Y ENGASTADO PARA TRABAJAR CON LAS PIEDRAS PRECIOSAS MÁS DESLUMBRANTES PARA SUS RELOJES. 

Los zafiros, rubíes, diamantes o esmeraldas son algunas de las piedras preciosas que forman parte de los diseños de los relojes Rolex. Para ello, la compañía se ha preocupado de dominar el arte de la joyería a través de su propio departamento de gemología y engastado. En este lugar seleccionan las piedras preciosas que cumplen con exigentes criterios de calidad y rigurosos protocolos de verificación. Posteriormente, éstas son puestas a disposición de los engastadores, cuyo trabajo consiste en colocar y fijar cada una de las piedras para resaltar su estética, color y brillo en los distintos modelos de la marca.  A lo largo de su historia, Rolex ha propuesto relojes engastados que, al adornarlos con este tipo de material, le otorgan una apariencia diferente a sus modelos y también se convierten en fuentes de luz. En el caso de las piedras preciosas de origen natural, Rolex selecciona únicamente las que son más translúcidas. Mientras que en lo que respecta a  los diamantes, la marca solamente se queda con los catalogados como IF —Internally Flawless—, la categoría más alta de los principales baremos de clasificación empleados en gemología. En cuanto al color, Rolex cuenta con gemólogos experimentados que realizan un riguroso trabajo de análisis para garantizar que todas las gemas engastadas sean uniformes y de primera calidad. De hecho, los diamantes que utilizan en la compañía son los más incoloros y están comprendidos entre las clasificaciones más elevadas del Gemological Institute of America. Por otra parte, los engastadores sellan las piedras sobre los relojes. Su trabajo comienza con la colaboración con los diseñadores de la División de Creación para acordar los colores de las gemas y su disposición. Luego, su labor continúa con los ingenieros para estudiar la futura ubicación de las piedras y así preparar la pieza de oro o platino en la que serán alojadas, para posteriormente aplicar una a una las gemas para lograr la armonía ideal de los colores y reflejos. El pulido final hará relucir hasta la más mínima sujeción metálica y le conferirá a la pieza todo su brillo. De esta manera, todos los relojes destacan por su alta calidad y están elaborados con finas terminaciones y elegantes piedras preciosas para cada modelo de la marca.