Oyster: el reloj que supera los límites

De las más altas cumbres a los océanos más profundos, este cronógrafo de Rolexha acompañado a exploradores y pioneros durante los siglos XX y XXI. 

Creado en 1926, este reloj fue fundamental para dar a conocer Rolex ante el mundo, ya que en 1927, Hans Wilsdorf, el fundador de la compañía, entregó este cronógrafo a la joven nadadora inglesa Mercedes Gleitze para su travesía a nado en el Canal de la Mancha. Pasadas más de diez horas, el reloj salió del agua funcionando a la perfección: se había logrado el mayor triunfo de la historia relojera. Tener un cronógrafo totalmente hermético, fiable y elegante era una realidad.   

Desde entonces, muchos aventureros y pioneros se entusiasmaron a utilizar relojes Oyster. Uno de ellos fue Malcolm Campbell, bautizado como “The SpeedKing” (el rey de la velocidad), quien en 1930 utilizó el cronógrafo para demostrar la excepcional resistencia que tenía a los golpes y vibraciones en sus carreras de automovilismo.   

En la década de 1950, con el desarrollo de los vuelos intercontinentales, los aviones empezaron a atravesar varios husos horarios en un tiempo reducido. Rolexcrea entonces el Oyster Perpetual GMT-Master, un Oyster que muestra simultáneamente dos husos horarios, para responder a las necesidades de los pilotos de línea. De esta manera, este modelo se convirtió en el reloj oficial de varias compañías aéreas.

Posteriormente, a principios de los años 1970, Rolexse asocia con la Comex (Compagnie MaritimedExpertises). Los relojes de la compañía, especialmente el Oyster Perpetual Sea-Dweller, hermético hasta 1220 metros, forman parte del equipo estándar de los buzos de élite de la Comex, pues son los únicos en los que éstos confían para acompañarlos en sus descensos ultra profundos en saturación, donde el timing preciso de cada etapa posee una importancia vital. 

Pero de destacar en las profundidades, el Oystertambién ha demostrado ser un excelente acompañante en las alturas. Ed Viesturs es uno de los principales alpinistas en la actualidad y ha escalado una veintena de las cumbres más altas del planeta, entre ellas siete veces el Everest equipado con un Oyster PerpetualExplorer. 

De esta manera, este cronógrafo lleva más de 90 años superando los límites de lo posible, acompañando a los amantes de la exploración e innovando en cada detalle para continuar siendo sinónimo de elegancia, resistencia y precisión en cualquier parte del planeta.