fbpx
Diario SML

La Brasserie de Franck & Héctor

20 diciembre, 2019

Compartir:

Share on facebook
Share on whatsapp
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Tiempo de lectura: 3 minutos

Este restaurant francés abrió sus puertas hace un poco menos de un año en Santiago, en el nuevo polo de gastronomía y cultura que se ubica en Nueva Las Condes: CV Galería.

A cargo del reconocido chef francés, Franck Dieudonné y del único Máster sommelier de Latinoamérica, Héctor Vergara, “La Brasserie de Franck & Héctor”, acaba de lanzar su nueva carta.

Con novedades gastronómicas interesantes y platos únicos, el chef explica que los cambios de cada carta se hacen según ingredientes de estación porque en su cocina se respeta mucho la materia prima. “Todos los productos que usamos para estas preparaciones son locales: huevos de gallinas felices, trufas chilenas, chocolate de primera calidad, pescado nacional y carne de productores locales, esto porque conocemos a los proveedores, sabemos cómo trabajan y que son todos productos naturales. En la preparación todo es casero, el pan está hecho en casa, la pasta de trufa la hacemos nosotros”, explica Franck.

Lo que convierte a la carta de La Brasserie en única y distinta, es que hay un sello francés de tradición, con platos en los que será posible encontrar el sabor y la textura clásicos de la gastronomía francesa, pero con los guiños de una cocina de autor moderna.

Además, La Brasserie es el único restaurant de Santiago que cuenta con un atelier gourmet. El concepto nació con la idea de tener un espacio donde Héctor y Franck pudieran volar e invitar a la gente a probar cosas exclusivas, preparaciones y vinos. Este funciona tanto como cava privada de los vinos más exclusivos ya que Héctor tiene acceso a cosechas que nadie más tiene, tanto en Chile como en el exterior. Y por otro lado, este espacio se da como el ideal para que Franck pueda crear recetas a pedido.

El atelier existe hace tres meses, tiene todo un trabajo de acústica para que sea un espacio realmente privado, con su cocina y pronto una salida a una terraza. “El atelier siempre fue pensado como un lugar donde poder plasmar nuestro gusto por el arte culinaria y el gusto por el vino, para compartirlo de forma más exclusiva y particular”, concluye Franck Dieudonné.