Invierno 2019
Men’s Trend Report

DESPUÉS DE UN 2018 CARGADO DE CERTEZAS FEMINISTAS Y CUESTIONAMIENTOS A LOS HISTÓRICOS MODALES MASCULINOS, LAS PASARELAS DE HOMBRE OTOÑO-INVIERNO 2019/20 SE LEEN COMO UNA REVISIÓN DE LAS MUCHAS POSIBILIDADES DE LO MASCULINO Y DE SU EXIGIDA Y DRAMÁTICA DECONSTRUCCIÓN. A TRAVÉS DEL TRAJE COMO ACTOR PRINCIPAL, Thom Browne, BALMAIN, BERLUTTI, CELINE, HERMÈS Y LOUIS VUITTON ELABORARON UNA EMOCIONANTE HISTORIA CORAL.

Texto Rita Cox

El traje fue el eje central de las colecciones masculinas Otoño-Invierno 2019/2020, en el contexto de un presente y futuro inciertos en todos los escenarios, incluido el que hace preguntarse hasta dónde puede llegar la ruptura de las tradicionales categorías de género. Esa duda se trasladó a la pasarela para fundirse con otra con matices históricos: ¿cuánto más puede reinventarse el traje occidental? Sus orígenes se remontan a la Inglaterra del siglo XIX, pero tiene un antecedente, en el 1600, con los protocolos de estilo dictaminados por el rey de Gran Bretaña, Carlos II, como respuesta a lo antes fijado por el francés Luis XIV. Aunque esas primeras siluetas han sufrido cientos de modificaciones en las dos piezas fundamentales que conforman el conjunto, la composición básica de lo que entendemos por traje se mantiene. Lo que durante años perteneció exclusivamente al guardarropa masculino, luego fue arrebatado por las mujeres como un gesto de igualdad. Hoy, de acuerdo a lo planteado por los diseñadores y marcas de la semana de la moda celebrada en París, la cuestión se vuelve más compleja. En la ficción de una urbe diversa e hiperconectada, coexisten tantos tipos de hombres como de trajes: desde los más clásicos en términos de materialidades y colores, pasando por los de tonos que provocarían escozor a esa ministra de Jair Bolsonaro que dijo “niño viste de azul y niña de rosa”. 

Tom Brown, Celine y Louis Vuitton

París no se recordaría por nada muy disruptivo para un ojo entrenado en moda si este relato que se armó con la voz de todos los diseñadores  –¿acaso no es esa la intención de un fashion week?-  no hubiese tenido varios climax. Thom Browne hizo el ejercicio detallista, y profundamente conmovedor, de deconstruir el traje hasta transformarlo en vestidos para caballeros, con esbozos de chaquetas, camisas y corbatas puestas en lugares inimaginables. Una suerte de upcycling y metáfora de los nuevos sentidos que alcanza el término masculinidad, despegado de los viejos patrones. No menos provocativo, Browne mostró trajes aparentemente formales, pero que eran una simple ilusión, citando la técnica pictórica del trompe l’oeil. Virgil Abloh, director creativo de la línea masculina de Louis Vuitton, derechamente vistió a algunos de sus modelos con polleras. Olivier Rousteing, de Balmain, reversionó el tuxedo suit, traje masculino de noche por excelencia y el elegido por James Bond para seducir y llevar a la cama a las mujeres, y lo desacralizó con brazos al descubierto, capuchas y pantalones deportivos satinados (muy Rousteing), en algunos casos, y zapatillas, casi siempre. Modelos hombres y mujeres mimetizados, borraron las distinciones de género.   

CELINE, EN SU DEBUT EN LA PASARELA MASCULINA, TRIBUTÓ LAS ESTÉTICAS PROVENIENTES DE BANDAS DE MÚSICA NWE WAVE, GLAM ROCK, INDIE ROCK.

Celine y Off White

CLAVES DE LO ACTUALMENTE MASCULINO

1. Silueta dominante: En chaquetas, abrigos y trenchs, predominan los hombros enormes, como de superhéroes de Marvel, como de hombres con ropajes que los protegen para salir al espacio público a defender sus respectivas masculinidades y esquivar los misiles de la inquisición feminista. En un número considerable de estas piezas se advierte una silueta de triángulo invertido que marca el cuerpo en dos partes. De la cintura hacia arriba está el personaje de cómic con aires tan retro como futuristas, y hacia abajo los pantalones se multiplican en opciones de ancho y largo; desde lo entallado hasta lo muy holgado; desde lo formal a lo deportivo; desde la síntesis al exceso. 

2. El traje blanco: Thom Browne, con un modelo de traje liviano, aunque como salido del ártico. Lo nuevo de Jacquemus.

3. Parcas protectoras: Pieza clave del invierno 2019, cortas y largas, siempre voluminosas y acogedoras (Balmain, Emporio Armani, Hermès, Louis Vuitton, Loewe, Off-White, con una comentada versión lila).  

4. El punto: En suéters enormes tipo patchwork (Loewe) y más sobrios (Louis Vuitton), bufandas XL (Loewe, Louis Vuitton), chalecos de varios colores y tapados (Kenzo).  

4. Cuero: En chaquetas holgadas y ajustadas y cortas. Cortas de un color (Celine) o tonos combinados en figuras geométricas, que tienen su versión en camisas del mismo material (Hermès). También en pantalones, especialmente negros (Balmain, Berluti, Celine).

5. El chaleco multiuso: Louis Vuitton lo había mostrado en sus versiones de primavera-verano, en colores encendidos. Este otoño-invierno insiste con esta prenda con bolsillos de distintos tamaños y que recuerdan el típico chaleco de explorador. El plateado de la nueva versión de la casa francesa no es casualidad: el hombre del siglo 21 explora su masculinidad y explora más allá de los límites de la Tierra en busca de un nuevo hábitat. El plateado es el color de esta búsqueda.  

6. Bolso deportivo: Hay de muchos tipos, pero las versiones flúor de Louis Vuitton son insuperables.

7. Azul: Clásico y contemporáneo, enorme alternativa para prescindir del negro y, al contrario de este último, aún lejano a la categoría de lugar común. Opción que difícilmente conduzca al error, su elegancia es incomparable. En el vocabulario Pantone, este color dominante de la naturaleza, del cielo y del mar, es sinónimo de “constancia”, “tranquilidad” y “confianza”. Consideradas o no estas definiciones, en distintas materialidades fue el color más relevante de la pasarela Hermès y se vio en Celine, Kenzo,   Louis Vuitton, Junya Watanabe, Marni y Paul Smith.

7. Beige: Tenidas monocromas en este color, como la de Fendi -firma liderada por Venturini Fendi y Karl Lagerfeld. Muy presente en Kenzo, Loewe y Louis Vuitton. Pulcro, liviano y elegante. Eterno.   

8. Un rojo rarísimo: No es precisamente rojo, podría ser “rojo ladrillo”, pero tampoco lo es. Es un rojo rarísimo que apareció en versiones muy similares en las pasarelas de Berluti y de Hermès. Un rojo como el que se ve en las hojas de algunos árboles (el Cornejo, podría ser) en otoño.  

9. Naranjo apagado: Otro color de otoño, fácilmente identificable en una caminata por un parque de arces. Beluti con su abrigo largo, Hermès con su chaqueta de cuero corta.  

Louis Vuitton (1era y 2da imagen)

LOS CÓDIGOS DE BOBBY AXELROD

Para el 17 de marzo se espera el estreno de la cuarta temporada de Billions (Netflix), en cuya trama se enfrentan dos machos alfa, heterosexuales, territoriales y adictos al poder. No vale la pena perder segundo en los trajes del fiscal Chuck Rhoades (Paul Giamatti). Distinto es el caso del multimillonario Bobby Axelrod (Damian Lewis), mente pródiga de los negocios e igualmente brillante para que sus pecados financieros no lo hundan en la cárcel. Esa falta de ortodoxia en materia legal, y un perfil de hombre construido a si mismo lejos de las esferas de la elite estadounidense, se reflejan en su libertad para vestir. Un tipo como salido de Silicon Valley, que opta a diario por un uniforme funcional a una vida frenética. Un tipo desfachatado y sexy, que manda con polera, polerón con capucha, jeans y zapatillas – bueno para el azul-  y, en caso de reunión de alto vuelo, elige una polera de Metallica de 20 dólares para sentarse frente a contrincantes con chaqueta.

Del look de Bobby Axelrod se ha escrito de todo, como un intento por desentrañar los recovecos de la sicología de un magnate. Aquí algunas claves del estilo masculino y televisivo más perturbador post Don Draper, de Mad Men.  

1. Jeans de la firma de origen francés A.P.C.

2. Poleras de algodón de tiendas Bergdof Goodman.

3. Poleras de Metallica y la de Megadeth que se encuentra por 16 dólares en Hot Topic (www.hottopic.com).

4. Polerones con capucha de la marca italiana Loro Piana, de algodón y cashmere. 

5. Zapatillas Nike (Killshot 2, Internationalist Premium), New Balance (Numeric AM210, negras), Puma (Suede Classic).

6. Trajes a medida de Cifonelli, sastrería francesa fundada en 1880.      

7. Chaqueta motoquera de cuero y cierres de Helmut Lang. 

8. Relojes Rolex Air-King y Royal Oak Blue Dial, de Audemars Piquet.