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Reportajes

JULIO BERTRAND VIDAL (1888-1919): EL VIAJE EN EL TIEMPO

22 julio, 2021
Lausanne, Suiza, 1908

Era apenas un adulto cuando murió, a los 30 años, sin embargo, dejó una obra contundente, tanto en su profesión, la arquitectura, como en su pasión, la fotografía. Tal cual describe Catalina Rozas Zelaya en su memoria de título para optar a Licenciatura en Arte: “El gran aporte que Bertrand hizo a la fotografía estereoscópica no estuvo en el registro de lugares ni en el avance técnico para la época, estuvo dado más bien en la calidad estética de las imágenes, en lo acertado de sus composiciones y su capacidad para emocionar al espectador”. Julio Bertrand Vidal nació en Iquique el 16 de octubre de 1888. Hijo del destacado ingeniero y geógrafo Alejandro Bertrand Huillard -quien trabajó en las salitreras durante el apogeo minero- y María Mercedes Vidal Gormaz. Más tarde se trasladaron a Santiago donde Julio comenzó sus estudios en el Instituto Nacional. A los 17 años su padre le regaló una cámara estereoscópica (ver recuadro), con la que irá captando todo lo que le rodea, moldeando y dando forma a su visión estética de la arquitectura y lo cotidiano. En 1907 Bertrand viaja junto a sus padres a París y comienzan sus estudios de arquitectura en la escuela privada L’École Spéciale d’Architecture. A los 22 años (1910) se recibe con honores de Arquitecto y Salubrista. Gracias a su destacado desempeño le dan el premio de arquitectura Prix de l’Union Coloniale Française. Durante su estadía en Europa recorre el continente registrando todo lo que le interesa. Su cuerpo de obra comienza a poblarse al igual que la complejidad de su espíritu. Al leer extractos de sus cuadernos de viaje, encontramos pasajes de evidente tormento. Bertrand era, ante la mirada de los demás, un hombre atractivo, culto, elegante, sensible. Y hoy sabemos, muy melancólico. Su visión de sí mismo distaba mucho del atractivo que ejercía en las personas, ya que se encontraba feo, débil de carácter y carente de cualidades y fortaleza. Sus coqueteos con la idea de morir eran recurrentes, como consignan sus diarios.

Autorretrato, Venecia, Italia, 1911.

Vuelve a Chile con el compromiso de poner a disposición de su país todos los conocimientos adquiridos en sus estudios en Francia. Se casa con Marta Pastor Mayer, amor de su infancia y tienen 4 hijos: Jaime, Marta, María y Francisca. Empieza a trabajar en la oficina de su primo, el arquitecto Émile Jéquier, autor del Palacio de Bellas Artes, el edificio de la Universidad Católica y la Estación Mapocho. De esta época data una obra arquitectónica de su autoría, el Cité las Palmas (1914), ubicado a un costado del acceso a Quinta Normal, en Matucana 536. La obra forma parte de las edificaciones más antiguas de Santiago. En 1914 conoce al escritor Pedro Prado (1886-1952), con quien forjará una intensa amistad. Forman una sociedad de arquitectura de la cual luego nacerá el celebre Grupo de Los Diez. Los más destacados artistas e intelectuales de la época como Juan Francisco González, Eduardo Barrios, Augusto        D´Halmar, entre otros, dan cuerpo y contenido al grupo. En 1916 inician el proyecto editorial Revista Los Diez, con ediciones mensuales de Filosofía, Arte y Literatura. En el primer número aparecen dos dibujos de Bertrand: la casa de campo para Juan Enrique Tocornal, en las Vizcachas, y el esbozo de lo que sería el claustro y la torre roja de Los Diez, proyecto que contemplaba un templo para la singular agrupación.

Mr. Reith en auto, con su perro y su hijo, julio 1909
Julio Bertrand fue el autor del conjunto habitacional Cité las Palmas (1914), que aun existe en Matucana 536, a un costado del acceso a Quinta Normal.

Acerca de la fotografía estereoscópica

Es una fotografía doble que, con la ayuda de instrumentos especiales, se puede ver en tres dimensiones. Las dos imágenes que contiene una toma estereoscópica corresponden a dos visiones captadas por lentes separados por 65 mil metros de distancia, medida equivalente al promedio entre los ojos de una persona.

Retrato de grupo en las rocas junto al mar, Talcahuano, 1907
Autorretrato de Julio Bertrand en su casa de Av. Vicuña Mackenna, 1905
Izquierda: Paris, excursión a St Sulpice, 14 de mayo 1910 / Derecha: Paris, escuela de arquitectura, mayo 1909

Julio Bertrand formó su colección de fotografías estereoscópicas desde 1905 hasta el año de su muerte. Marta Pastor, viuda de Bertrand, custodió el legado y después lo hizo la hija de ambos, Marta Bertrand Pastor.

Venecia, mayo 1911
Santiago, diplomáticos, 18 de septiembre 1905

La cofradía de los Diez, o los X como se llamaban, empezaban a idear y proyectar un lugar donde pudieran expandir y compartir sus ideas y creaciones. Bertrand elabora los dibujos y los planos de esta construcción que incluían: el faro de inspiración, un campanario, el claustro, teatro al aire libre y una gran casa de 5 pisos de altura que albergaría a los equis. Es durante este período que Bertrand es contratado por el magnate de las salitreras y senador del norte, Augusto Bruna Valenzuela, para construir una mansión en el naciente barrio del Parque Forestal: el Palacio Bruna, que años más tarde se transformó en la Embajada de Estados Unidos en Chile y luego, en sede de la Cámara de Comercio. En 1996, la obra fue declarada Monumento Histórico Nacional. En plena construcción del Palacio, Bertrand enfermó de tuberculosis, situación que se irá complicando progresivamente y terminará causándole la muerte a los 30 años. En el año 2004 sale a luz su faceta de fotógrafo, desconocida hasta entonces. El rescate de sus cuadernos de viaje e imágenes fue impreso en el libro Julio Bertrand Vidal: La mirada recobrada, fotografías, 1905-1918, editado por el arquitecto Ezio Mosciatti. El proyecto de investigación del material estuvo a cargo de la arquitecta y descendiente del autor, Pelagia Rodríguez. En 2014 la familia de Bertrand Vidal dona a la Biblioteca Nacional de Chile su legado: las miles de fotografías estereoscópicas que retratan la vida íntima del autor, sus viajes, su mirada estética y profundo sentido de la composición. También incluyeron algunos visores estereoscópicos portátiles que pertenecieron al artista. Con ellos se pueden ver los efectos tridimensionales en las imágenes. SML.

Té en la mesa de los lirios, julio 1909
El libro Julio Bertrand Vidal: La mirada recobrada, fotografías, 1905-1918 (2004) fue editado por el arquitecto Ezio Mosciatti. Una exposición itinerante se expuso en el Museo Nacional de Bellas Artes, Frutillar, Valparaíso, París y Barcelona.
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