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Entrevistas

El Teorema de Pascal

16 agosto, 2016

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“WE COULD HEAR HIM SAY TARGARYEN ALL DAY LONG, COULDN’T YOU?” DECÍA VANITY FAIR AL PRESENTAR AL MISTERIOSO PEDRO PASCAL A SUS LECTORES. QUIENES LO SIGAN EN ALGUNA PANTALLA (PORQUE A ESTAS ALTURAS SON VARIAS) SABRÁN QUE ADEMÁS DE HABER INMORTALIZADO AL ENIGMÁTICO OBERYN MARTELL / THE RED VIPER EN GAME OF THRONES DE HBO (CUYA MUERTE AÚN LLORAMOS), PASCAL TAMBIÉN TIENE EL ROL DE JAVIER PEÑA EN LA ACLAMADA SERIE DE NETFLIX, NARCOS. PESE A SU GALOPANTE POPULARIDAD, TANTO EN LATINOAMÉRICA COMO EN EL MUNDO ENTERO, PASCAL PERMANECE CENTRADO EN TORNO A SU OFICIO, SU FAMILIA Y SOBRE TODO, SUS ORÍGENES. 


Texto: Richard Sharman Trunk Archive.   Fotos: Rankin, & Francesco Carrozzini.    Portada: Randall Mesdon.

Foto: Francesco Carrozzini

Desde hace mucho que su vida está basada en Nueva York, aunque como él mismo aclara rápidamente, eso es sólo una teoría ya que se mueve por el mundo entero grabando algunas de las series y películas más esperadas de la temporada. Es probablemente por su efímera permanencia geográfica que está actualmente soltero y sin hijos, aunque no se cierra a nada. Conversamos con él desde su tráiler en medio de la campiña británica, a más o menos una hora de Londres, entre descansos de la intensa filmación de Kingsman: The Golden Circle dirigida por Matthew Vaughn (Kick-Ass, X-men: Primera generación), secuela de Kingsman: El servicio secreto, protagonizada por Colin Firth y Samuel L. Jackson y lanzada a comienzos del 2015. En esta entrega de la saga de espionaje, Pascal es acompañado por un estelar elenco que incluye a Channing Tatum y cuatro ganadores del Oscar: Firth, además de Jeff Bridges, Julianne Moore y Halle Berry.

¿Cómo ha sido la experiencia de filmar esta película junto a este elenco?
Fenomenal. El elenco no sólo es increíble sino increíblemente profesional. Hemos estado bajo la lluvia, en el barro y como sea tratando de sacar lo mejor de cada uno y del equipo para esta película, que debiese salir en junio.

¿En qué otros proyectos estás involucrado actualmente?
Desde mayo estoy aquí fijo, y probablemente siga aquí hasta agosto. Me vine directo de Colombia a UK tras terminar la segunda temporada de Narcos, que se estrena en Netflix el 2 de septiembre.

¿Ha tenido la misma popularidad Javier Peña, tu personaje en “Narcos”, que lo que fue Oberyn en “Game of Thrones”?
La verdad es que estuve en China filmando The Great Wall junto a Matt Damon, y bueno, allá no hay Netflix, entonces no fue sino hasta que volví a Colombia que entendí lo inmensamente popular que está siendo la serie, pese que en Colombia en particular, no es TAN popular. Repentinamente la gente se me acercaba y me hablaba de Javier Peña en lugar de “The Red Viper”, es decir que algo estaba pasando.

En Chile es un hit absoluto. ¡Buenísimo! Me encanta oír eso.

¿Vienes seguido a Chile?
No tanto como querría. Tengo a toda mi familia allá y soy muy familiar, entonces claro que me encantaría ir regularmente, pero este trabajo no es así. En los últimos dos años he podido ir solo dos veces. Una vez al año suena como suficiente, pero en mi caso tengo la suerte de venir de familias grandes, tanto por el lado Pascal como por el lado Balmaceda, entonces cuando voy estoy dedicado de lleno a eso y no me sobran los minutos.

Pedro Pascal interpretando a Oberyn Martell junto a Irina Varma como Ellaria Arena, durante el rodaje de The Game of Thrones.

¿Qué opina tu familia de tu éxito?
Están orgullosísimos. Es lindo volver y estar con mi papá caminando por la playa y que se me acerque alguien y me reconozca por el personaje de Game of Thrones o Narcos; me pone re orgulloso que vea eso después de todo el trabajo que le he metido a mi carrera. La fama claramente no es lo que te motiva como actor, pero para quienes están fuera del escenario de alguna forma es un indicador de éxito. Los papás en particular se preocupan de uno en cuanto les dices que quieres ser actor. Piensan que vas a ser pobre toda la vida y bueno, yo tampoco soy un jovencito. Me costó mucho llegar donde estoy pero lo estoy logrando a punta de dedicación. Convengamos que sin dedicación no se llega a ninguna parte.

¿Cuánto alcanzaste a vivir en Chile?
Poco, hasta los 9 meses. Mis papás consiguieron asilo político, por lo que nos fuimos primero a Dinamarca y terminamos en San Antonio, Texas. A los 4 años mi hermana y yo pudimos volver de visita sin mis papás y luego, a los 8 años, ellos fueron incluidos en una lista de perdonados y empezamos a venir más seguido. Mi papá volvió a Chile cuando yo ya era adulto y sabía que quería ser actor, por lo que me quedé en Estados Unidos. O sea que casi no viviste aquí. Claro. Y sin embargo, tengo esa conexión existencial con Chile. Siempre ha sido mi patria satélite.

¿Qué cambio has visto en el país?
Cuando uno está afuera y tiene la suerte de volver con cierta periodicidad, vas viendo los cambios como hitos anuales. Cuando chico tenía una visión muy romántica del país: una mesa larga llena de familiares, primos, tíos, risas, etc. Mi papá tiene 5 hermanas, todas casadas con hijos. Nuestra familia es muy latina, mucho chiste, mucho amor, mucha sobremesa, ¿me entiendes? Esos recuerdos los tengo aún conmigo, pero la realidad del país fue cambiando un montón.

¿En qué sentido?
Los Balmaceda tienen una casa en Quintero y siempre cuando chico íbamos a esas playas lindísimas, eternas, impecables. Llegó un punto en el que de a poco el pueblo se empezó a ir a la mierda y eventualmente se generó un quiebre muy triste con esos recuerdos. Por el lado Pascal mi abuelo tenía una casita en Cachagua, que en ese entonces era muy caleta chilena, simple, lindísimo. De repente apareció una cancha de golf, la playa se fue poblando, se fue construyendo en exceso y para mí, en mis recuerdos, se fue perdiendo algo clave del lugar: su identidad sencilla y chilena. No sé por qué se ha dado este descuido. 

Interpretando a Javier Peña en la serie original de Netflix, Narcos.

¿Te sientes chileno?
Absolutamente. Ese es el poder de las raíces. Mis recuerdos más arraigados, más románticos y más preciados son en Chile. Nunca me he desligado del país pese a que tenga un acento raro y nunca haya vivido ahí realmente. Si me preguntas a qué se debe este sentido de pertenencia, insisto en la importancia de la familia, particularmente mis hermanos.

¿Cuántos hermanos son?
Somos dos y dos, cuatro. Mi hermana y yo nacimos en Chile y fuimos criados en Estados Unidos, mientras que Lucas y Nico, los menores, nacieron en Estados Unidos y fueron criados en Chile. Somos hiper unidos y nos queremos mucho. Ellos están allá, así que de alguna forma, yo también lo estoy.

¿Te pesa no haber vivido aquí?
No te diría que “me pesa”, pero sí se genera una relación contradictoria con el concepto de “patria”. No me sé la historia del país, nunca tuve historia de Chile, no sé bien el acontecer nacional y me he perdido la vivencia misma de su evolución o cambio. Es complejo porque medio que no se es de aquí ni de allá. En Estados Unidos mismo me preguntan de dónde soy y empiezo como “hmmm… nací allá.. pero viví tan poco… y llevo 41 años acá…”

Ser chileno y también extranjero.
Tal cual. Uno pasa a ser un extranjero aquí y allá, y por eso tu patria pasa a ser donde esté tu familia. “Home is where the heart is”, dicen. ¡Tengo 41 años y aún no sé de dónde soy!

¿Qué ves en el horizonte?
Aún me siento muy sorprendido de todo lo que está pasando. Estamos hablando desde el set de una mega producción con un elenco formidable. Te lo cuento súper tranquilo y compuesto, pero para mí eso es… wow. Si me pongo a sentimentalizarlo, es absolutamente todo lo que soñé como un niño: el sueño de Hollywood. Lo loco es que no soy un jovencito; estoy recién cosechando los frutos de mi trabajo a esta edad. La gente que estudia actuación pensando en un trabajo glamoroso, se equivoca. Ser actor es trabajo puro, muchas veces mal remunerado y de muy alto involucramiento. Si no te apasiona locamente, no es sostenible, por bien que te vaya. Viviendo en Nueva York, donde estudié, tuve la oportunidad de meterme en la escena teatral de la ciudad, que me apasiona tremendamente.

¿Más que la televisión?
No, son muy distintos. La televisión, en este momento, está viviendo una era de oro debido a la proliferación de nuevas plataformas y formatos, que a su vez brindan nuevas oportunidades y escenarios a más actores. Como sabrás, con internet ya casi todo es posible.

¿Entonces estás abierto a trabajar en lo que venga?
De momento me he dedicado a seguir el sentido que me indica el destino, por lo que estoy en televisión y cine paralelamente, que me encanta. Cuando estaba pensando en estudiar actuación, soñaba con actuar en una película de Spielberg: Hollywood total. De a poco comencé a leer obras de teatro, participar en talleres y finalmente a estudiar la carrera. No fue sino hasta los 20 años que desarrollé y entendí la artesanía de lo que estaba haciendo, a través de la cual pasas a valorar el mérito y trabajo propio y de tus colegas. En ese momento el sueño Hollywood pasa a ser un sueño actoral, te metes en tu oficio y no necesariamente en tu proyección. Cuando lo descubres, es algo que se aferra en ti y ya está; no hay escapatoria, lo demás pasa o no pasa.

¿Entonces quieres volver al teatro?
Siempre. Es chistoso que después de todo esto, de actuar en películas con Matt Damon y Halle Berry, pasas a preocuparte de cómo eso pueda repercutir positiva o negativamente sobre tu perfil teatral. Así son las vueltas de la vida, supongo. Y concretamente, ¿hay algo que te gustaría hacer pronto en términos de teatro? Sí. Quiero mucho ir a Chile y actuar con mi hermano Lucas, que también es actor. Yo dirigiría una obra que escribí y él actuaría porque es perfecto para el papel. Sé que ese día llegará pronto y me emociona mucho visualizarlo.

Puente de Brooklyn, NY, 2010 Gentileza Pedro Pascal.
Pedro junto a su padre y sus hermanos, Nico y Lucas. Gentileza Pedro Pascal.
Portada Revista SML #12 Foto: Randall Mesdon

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